jueves, 22 de octubre de 2026

Revolución cubana


 

Crisis del modelo de “industrialización sustitución de importaciones” (ISI)


Las nuevas políticas económicas: estancamiento, inflación, endeudamiento

Entre 1950 y el inicio de la década de 1980 América Latina adoptó un modelo basado en la industrialización como motor principal del crecimiento. Hubo sin embargo énfasis diferentes a lo largo de este período así como diferencias por países y por regiones en cuanto a las políticas, sus instrumentos y sus resultados. En términos generales, se registra una fase de crecimiento sostenido. Algunos países lograron resultados mejores que los de India o China, países que hoy son grandes potencias económicas a escala mundial. En 1950, la economía argentina era la más grande de la región pero luego fue superada por Brasil el cual, al llegar al inicio de los ‘80 tenía un PBI que equivalía casi a tres cuartas partes del correspondiente al Reino Unido. México tuvo un crecimiento semejante y hacia 1990 México y Brasil unidos representaban tres quintos del PBI latinoamericano. En ese mismo año, la producción argentina representaba sólo un tercio de la brasileña y la mitad de la mexicana.

Este crecimiento produjo una transformación de la estructura productiva, con un descenso significativo de la participación de la agricultura en el PBI. Paralelamente, hubo un aumento significativo de la participación del sector manufacturero. Estos cambios fueron especialmente visibles en los países de rápido crecimiento como Brasil o México mientras en otros la participación de la agricultura siguió siendo alta. Esta realidad era parcialmente resultado de las perspectivas pesimistas para las exportaciones tradicionales de productos básicos durante este período: un ambicioso programa de industrialización aparecía como la estrategia adecuada. Por otra parte, en algunos países se contaba con una acumulación previa de capital que permitía las inversiones en la industria. En dos países, Brasil y Colombia, no es casual que los polos de desarrollo industrial hayan coincidido con las respectivas regiones cafeteras de San Pablo y Antioquia y la capital, Medellín. La otra fuente de inversiones procedía de la inversión extranjera directa. Todo ello resultó en que en los años 60 avanzó la diversificación del comercio de América Latina con el crecimiento de las exportaciones manufactureras en aquellos países donde el proceso de industrialización fue más firme.

En otros países, a finales de los años 50, se experimentaron problemas con el desarrollo industrial, mientras se acentuaban el desempleo y la pobreza. Por otra parte, el lento crecimiento de las exportaciones provocó restricciones en la disponibilidad de divisas para importar insumos, materias primas y maquinaria necesarios para la industria. El débil crecimiento en el volumen de las exportaciones se combinó con el deterioro en los términos de intercambio. Varios productos básicos de exportación como el café, el azúcar y el algodón sufrieron fuertes fluctuaciones. A ese cuadro se añadía el tamaño demasiado pequeño de los mercados interiores de muchos países. Este último factor llevó a diseñar los primeros grupos sub-regionales de integración que serán examinados más adelante.

El escaso desarrollo de las exportaciones llevó a muchos países a apelar al endeudamiento para financiar el déficit y varios planes de inversión en infraestructura. En algunos casos, el endeudamiento excesivo se tradujo en inflación y con ella llegaron los planes de estabilización recomendados por el FMI. Como los países se vieron forzados a apelar a la asistencia del organismo multilateral, tuvieron también que aceptar sus condiciones las cuales se tradujeron en la adopción de una conjunto de políticas dirigidas a estabilizar precios y tasa de cambio. En ese proceso se origina un debate muy fuerte entre el pensamiento estructuralista, representado en la CEPAL, y los ortodoxos y monetaristas. Los primeros sostuvieron que las políticas recomendadas por el FMI se traducirían en la reducción de la inversión y provocarían como resultado el retroceso en el proceso de industrialización. Los segundos consideraban que la estabilidad monetaria era prioritaria sobre el desarrollo industrial.

A partir de ese debate luego se volvió un lugar común en los medios académicos y en la prensa hablar de la crisis del modelo ISI aunque faltaron las evaluaciones cuidadosas. Un reciente estudio de la CEPAL expuesto por el economista e historiador José Antonio Ocampo revela que las reformas estructurales impulsadas desde finales de los 80 no se tradujeron en un desempeño mejor que el alcanzado con el modelo ISI. Así, un balance primario de esta parte establece que el modelo ISI produjo entonces algunos resultados positivos, al menos en términos de crecimiento. Pero además, un modelo económico es algo más que cuadros y cifras: tiene que ver con impactos sociales precisos y en ese sentido se anotan en el haber del proceso de los años 50-80 varios logros importantes en términos de desarrollo urbano, expansión de la educación y ampliación de la cobertura en salud que siempre se han considerado asociados con los procesos de urbanización. América Latina se desruralizó durante ese período, disminuyó las tasas de analfabetismo y mejoró los indicadores de salud, se extendió la red de comunicaciones por carretera y por avión y regiones antes aisladas no sólo del mercado mundial sino de sus propios centros económicos a escala nacional quedaron integrados en circuitos activos.

De 1973 a 1982, cuando se inicia la crisis de la deuda y la llamada “década perdida” América Latina vivió el impacto de los ciclos económicos mundiales. En primer término, la crisis internacional originada en el alza de precios del petróleo en 1973 que tuvo efectos diferenciados en los países según ellos fueran exportadores o importadores de petróleo. Entre los primeros, se situaban México, Venezuela y Ecuador que eran miembros de la OPEP. Mientras los países centroamericanos negociaron con ellos un tratamiento preferencial, las dictaduras del Cono Sur, hostiles por razones ideológicas a la organización petrolera, se abstuvieron y prefirieron que sus países pagaran los costos.

El impacto de la crisis de 1973 tuvo que ver con lo siguiente: los precios internacionales del petróleo se multiplicaron por tres. Era la primera vez que un grupo de países en desarrollo desafiaba al mundo desarrollado. Sin embargo, uno de los resultados fue que el alza en los precios del petróleo originó una redistribución del ingreso mundial y una concentración de fondos en los grandes centros financieros del mundo. Este hecho posibilitó que los países en vías de desarrollo encontraran una coyuntura excepcional de liquidez en los mercados financieros. Como resultado, la deuda externa de los países latinoamericanos creció. Para decirlo en los términos de la historiadora de la economía Rosemary Thorp, los “países latinoamericanos se habían endeudado más de lo sostenible y los bancos internacionales habían prestado bastante por encima de un nivel razonable de riesgo,” Cuando México suspendió el servicio de su deuda externa desencadenó una espiral de graves consecuencias para las sociedades latinoamericanas que tuvieron que experimentar los efectos de los planes de ajuste estructural y refinanciación de la deuda.

Tomado de :

https://www.anep.edu.uy/historia/clases/clase06/c06_crisis.html


martes, 29 de septiembre de 2026

martes, 8 de septiembre de 2026

Actividad agroexportadora en Uruguay durante el 2025

 




Datos tomados de https://www.uruguayxxi.gub.uy 

jueves, 20 de agosto de 2026

1º2 y 1º3. La Conferencia de Bandung de 1955

 


La Conferencia de Bandung

El primer antecedente de importancia para la convocatoria de esta conferencia fue la conferencia asiática reunida en Nueva Delhi en 1947. En esa ocasión el presidente indio había afirmado la idea de crear una tercera zona con el carácter de zona de paz, para garantizar la paz del mundo, en lugar de adscribirse a uno de los dos bloques. Fue esencial el rol cumplido por Nehru en la elaboración del concepto de No-alineamiento. Ya inclusive antes de la independencia de la India en 1946 decía:


Nosotros queremos tanto como sea posible permanecer alejados de la política de bloques alineados unos contra otros, la cual ha provocado en el pasado guerras mundiales y puede conducir a nuevos desastres en una escala aún mayor... Cumpliremos plenamente nuestro rol de Nación independiente en las conferencias internacionales pero con nuestra propia política.


Esa idea se hizo presente luego durante la guerra de Corea. Además de los tres países principales, fue decisiva la participación de Etiopía, Birmania y el país anfitrión, Indonesia. Los países convocantes fueron Birmania, Ceilán, India, Indonesia, Pakistán. A este llamado respondieron 24 naciones independientes de Asia y África: 11 países del Sur de Asia, Etiopía, Liberia, Ghana, dos países comunistas, China y Vietnam del Norte. La agenda de la conferencia estaba conformada por tres grandes temas: colonialismo, neutralismo, desarrollo económico y cultural. La declaración de anticolonialismo fue aprobada por unanimidad: condenaba el colonialismo en todas sus manifestaciones, una fórmula que permitía superar todas las determinaciones ideológicas.


El tema de la cooperación económica y cultural fue bastante difuso y produjo al fin una resolución por la cual se haría un llamado a la ONU. La mayor controversia se presentó en torno al tema del no-alineamiento, entre Nehru, quien formuló una explícita condena a la transformación de los países en satélites y Mohammed Alí, primer ministro de Pakistán. Este propuso una declaración sobre los 7 pilares de la paz que recibió la aprobación del primer ministro chino Chou En Lai.


Nehru condenó con vehemencia “la intolerable humillación” que implicaba para una nación africana o asiática degradarse al rango de “satélites de un campo o de otro” y anunció que cuanto más se alinearan los pueblos asiáticos en torno a los dos bloques mayores serían los riesgos de guerra. El comunicado del 24 de abril de 1955 logró una síntesis de todas las posiciones.


Léopold Sedar Senghor, poeta y primer presidente de Senegal definió la Conferencia de Bandung como un disparo de cañón y la comparó en importancia histórica con el Renacimiento. Ella expresaba la toma de conciencia de la “eminente dignidad” de los pueblos de color y la muerte del complejo de inferioridad. En cambio, Boutros Boutros Ghali, futuro Secretario General de Naciones Unidas la caracterizó como “una feria de ilusiones que ofrece a los desheredados la esperanza de un mañana mejor.”

jueves, 13 de agosto de 2026

1º y 1º3 Surgimiento y características del Tercer Mundo

 

Surgimiento y características del Tercer Mundo

 En 1952 el demógrafo francés Alfred Sauvy publicó en L’Observateur el artículo donde se usó por primera vez la expresión “tercer mundo”. Haciendo una analogía con el histórico “tercer estado” de la Revolución Francesa, quería subrayar las diferencias entre la pobreza de los países subdesarrollados, la “nobleza” del primer mundo –el capitalista–, y el “alto clero”, correspondiente a la Unión Soviética y los estados socialistas de Europa Oriental. Un par de décadas más tarde el propio Sauvy confesaría lamentar el excesivo uso que por comodidad se había hecho del término, precisando que en su origen solo quiso designar a los países coloniales o recién emancipados. Los conceptos cobran vida propia y muchas veces escapan a lo que el creador quiso referir; en ese sentido, Sauvy no debería haberse preocupado por la laxitud con que “tercer mundo” empezó a ser utilizado. Al contrario, debía sentirse orgulloso de la fecundidad de su categoría, que se expandió por el orbe con una amplia acogida. Creo, más allá de las aprensiones de Sauvy, que el hecho simboliza bien el recorrido de la expresión “tercer mundo” entre la intelectualidad latinoamericana: aquellos que con más voluntad enarbolaron el Tercer Mundo como un referente que interpelara a los pueblos oprimidos de todos los continentes, a los pocos años se declararán escépticos y le privarán de sentido a la expresión. Saludado por unos, rechazado por otros, el Tercer Mundo no dejó indiferentes a los intelectuales de América Latina. Con “Tercer Mundo” se designó y describió un conjunto de países sin hacer distinción de continentes ni de razas ni de sistema político. Un segundo paso, determinante, fue el sentimiento de pertenencia al Tercer Mundo y de solidaridad con los países que lo integraban. Esta actitud militante, combativa, de afirmación del Tercer Mundo, constituye el tercermundismo, que sin llegar a ser una ideología sí fue una batería de ideas, de posiciones y de sensibilidades que alcanzó una gran representatividad. Entre las décadas del cincuenta y del setenta, especialmente, el tercermundismo se instaló con autoridad en el debate internacional. Economistas, sociólogos y politólogos elaboraron todo un lenguaje en torno a un concepto que pasó a explicar las contradicciones del mundo moderno y a sugerir un camino de justicia social a los pueblos explotados del planeta. 

ALBURQUERQUE, G. La trinchera letrada. p. 225 https://books.openedition.org/ariadnaediciones/248?lang=es

Actividad 1: 
1) ¿A qué conjunto de países refiere el concepto de Tercer Mundo? 
2) ¿Quién utilizó por primera vez el concepto? ¿qué ideas intentaba plasmar?
3) ¿En qué disciplinas se utilizó?

Características del Tercer Mundo

Podemos definirlo como el conjunto de países subdesarrollados de Asia, África y América Latina.


La característica principal de todos los países que pertenecen al Tercer Mundo es el subdesarrollo económico y social, encontrándose la causa del subdesarrollo en el colonialismo de los siglos XIX y XX ya que todos estos territorios establecieron una relación de  trato desigual respecto a la metrópoli. Este hecho les ha llevado a un atraso económico y social que los envuelve en una espiral de la que es muy difícil salir, por no decir imposible, ya que cada vez más es más acentuada su dependencia y las diferencias con los países desarrollados.


El término “Tercer Mundo” nació con connotaciones políticas, pues fue una vía político alternativa a la Guerra Fría con el Movimiento Países No Alineados, a los cuales se sumaron la mayoría de los países del actual Tercer Mundo. Con el fin de la Guerra Fría y el Movimiento de los Países No Alineados, el término Tercer Mundo pasó a tener las actuales connotaciones económicas.




Actividad 2:


1)   Busca los siguientes conceptos: Subdesarrollo, desarrollo, colonialismo


2) ¿A qué se llamó el "Movimiento de Países No Alineados"? ¿quiénes fueron sus principales exponentes?


3) Explica con tus palabras, qué es el Tercer Mundo.

martes, 23 de junio de 2026

Actividad de evaluación para junio 2026 1ºEMS 2 y 3 del Liceo Nº 72

 


Consigna de trabajo:

Escribe un relato con fundamentos históricos cuya temática transcurra durante la Guerra Fría (de preferencia en las primeras décadas).

Debes crear un personaje de ficción (o tomar un personaje histórico), que habite un país y una época existente, es decir, debe haber una breve introducción que aborde el contexto histórico.

A su vez, debe haber un desarrollo sobre su vida diaria:

¿Cómo es el lugar en que vive?

¿Cómo afecta la tensión bipolar en su vida? ¿qué dificultades enfrenta?

¿Qué miedos enfrenta? ¿experimenta otras emociones? ¿qué lo motiva?

¿Cómo se posiciona respecto a la situación histórica?


Conclusión: 

¿Cómo logra superar sus dificultades?

¿En qué momento "se cierra" la historia?

En síntesis: el personaje creado debe atravesar problemáticas relacionadas con sus condiciones de vida y el contexto histórico, las cuales debe resolver a lo largo del relato. 


Modalidad: individual o en parejas

Extensión: entre 2-4 carillas

Fecha de entrega: 30 de julio